Glosario
Fideicomiso inmobiliario
Vehículo jurídico que aísla el patrimonio de un desarrollo y ordena los aportes y la adjudicación de unidades, dando seguridad a todas las partes.
Qué resuelve
El fideicomiso inmobiliario separa el patrimonio del proyecto y lo pone en manos de un fiduciario, que puede ser una sociedad o una persona. Esa figura administra los fondos, conduce la obra y adjudica las unidades según las reglas pactadas en el contrato. El resultado es un esquema ordenado, donde cada aporte tiene un destino claro, cada hito está previsto y cada parte conoce de antemano sus derechos y obligaciones. Todo queda escrito desde el primer día, de modo que la inversión avanza sobre certezas.
Seguridad para el inversor
Como el patrimonio queda aislado, responde únicamente por el desarrollo: se preserva de obligaciones ajenas al proyecto y se concentra en su único fin, levantar el edificio. Esa separación, sumada a un contrato preciso y a la figura del fiduciario que vela por su cumplimiento, le da al inversor un marco firme para colocar su capital y seguir cada etapa con tranquilidad, desde el aporte inicial hasta la adjudicación de su unidad.
Un instrumento entre varios
En MCL el fideicomiso convive con otras estructuras posibles, como la societaria. Trabajamos con diferentes instrumentos jurídicos ajustados a cada caso y elegimos el que mejor encaja con el proyecto, sus plazos y su grupo de inversores. La decisión se toma siempre a medida: lo que sirve para un desarrollo grande de varios años puede ceder ante una sociedad cuando los inversores entran como socios desde la tierra. El criterio es uno solo, dar a cada caso el encuadre más sólido.
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